jueves, 27 de diciembre de 2012

We're gonna rattle this ghost town (4)

- Fueron dos años de aventuras; de tirarnos en la alfombra; mirar al techo en penunbra y soñar que eramos piratas surcando mares de aguas verdosas y terribles tempestades.
- ¿Se puede soñar dentro de un sueño?
-  Puedes soñar de noche que en tu sueño es de día y que te metes en tu habitación, bajas las persianas y es de noche ¿No?
- ¡Viva la complicación!
- Uj. Déjame en paz, siempre me gusto complicado.
- No hace falta que lo jures pequeña.
- No me llames pequeña... Y por cierto, ¿No deberías dejar de fumar?
- Yo hago lo que me place. Además no te quejes, solo fumo en ocasiones especiales.
- O cuando te enfadas.
- Sí, vale o cuando me estreso...
- Ni se te ocurra, te veo venir.- Él hace ademán de hablar pero ella le achanta- No, yo no tengo la culpa de que empezaras a fumar, y si empezaste a fumar porque te enfadaste conmigo eso dice muy poco a favor de tu fuerza de voluntad.
- Y pensar que por aquello dos años ni nos peleabamos...- Dice Él tras dar una calada a su cigarro.
- Empecé a escribir, poemas, un millón, y mientrás tanto crecíamos.
- ¿Ya no más luz mantequilla?
Ella pone los ojos en blanco.
- No más luz mantequilla, no. Ahora es Luz, llamativa, brillante, un mundo esperando a ser descubierto.
- Diseccionado poco a poco.
- Y luego dices de mis metáforas.
- ¿Me está entrando hambre, pedimos ya las tapas?



No hay comentarios:

Publicar un comentario